Este bonito pozo está situado en el paraje de La Trinidad, tierras de un antiguo cortijo, llamado del mismo nombre, y del cual no queda rastro actualmente. Está construido a base de piedras, es profundo y tiene un diámetro considerable. El brocal ha quedado prácticamente derruido y solo los conejos hacen de aquel bonito paraje de trigales un lugar idílico para vivir. No parece tener uso alguno, aunque no sería descartable que, puntualmente, pudiera extraerse agua, no tanto para riego como para llenar pipetas que serían usadas para riegos menores y limpieza de utensilios agrarios como fumigadoras, etc.
Está algo escondido por lo tendremos que tirar de mapas ortofotográficos para localizarlo. Para acceder tomaremos el camino que sale desde la carretera de Morón, frente a la cortijada de Palomo-Casabermeja. El camino prácticamente muere a unos 2 km desde la carretera, lugar donde observaremos una vaguada por la que podremos subir para llegar al pozo unos 180 m vaguada arriba.