Desde el área recreativa de Linarejos, en pleno corazón de la sierra de Cazorla, surge un sendero que discurre paralelo al arroyo del mismo nombre y que tiene su fin en un mirador natural, desde el que se puede divisar la cerrada de Utrero, con el Guadalquivir atravesándola, y la cascada -Cola de Caballo o de Linarejos- . Esta cascada se origina por la caída del arroyo desde una altura de 300 m por una gran pared vertical, todo ello en un primer término, y a lo lejos gran parte de esta bella sierra. En este paseo podremos encontrar 3 pozas, verdadero placer visual en cualquier época del año, y táctil en verano, dos de ellas, prácticamente nos salen al paso , mientras que una tercera está más escondida pues hay que vadear el río y ascender y descender por una pequeña loma.
El acceso a todas ellas presenta cierta dificultad, por la inclinación y el riesgo de resbalar, aunque el posible resultado no debe ir más allá de un culetazo.