A lo largo de todo el cauce del río Tinto aún se pueden apreciar estos molinos abandonados que sirvieron para moler el trigo recolectado de los alrededores. Este molino se encuentra junto a un puente que salva un arroyo entre los kilómetros 26 y 27 de la carretera que une La Palma del Condado y Berrocal muy cerca del cauce del río Tinto.
Construido de piedra como los diques, son perfectamente visibles al hacer rutas a pie o en bicicleta siguiendo el curso del río.
Estos molinos aprovechan la fuerza de la corriente del río de modo que movían directamente una rueda hidráulica vertical de paletas (ruedas vitrubianas), que a través de un sistema de engranajes transmitían el movimiento de giro del eje horizontal de la rueda al eje vertical de una piedra de moler.