Se localiza en la placeta de la iglesia de Garcíez.
Se trata de una pequeña fuente que toma agua de la red de abastecimiento de la población. El interés, además de por ser casi la única fuente de agua potable en el pueblo, es por el motivo decorativo del relieve de una cabeza de gato sobre el cráneo de una cabra, que aunque sin relevante valor arquitectónico ni artístico, no deja de resultar curioso.