El molino aprovechaba el agua de la Garganta del Capitán, situada entre la Sierra de Palma y Las Esclarecidas. Fue en sus comienzos, a principios del siglo XIX o finales del XVIII, una fábrica de papel de estraza y por eso se le conoce también como Molino el Papel. Más tarde, sobre el año 1833 comenzó como molino harinero. Tenía una ermita que era de la Virgen de la Merced, por lo que también se le conocía como Molino de las Mercedes.