La cisterna romana apareció en el Yacimiento Arqueológico Teatro de Títeres “La Tía Norica”, donde se ha descubierto un trozo de la ciudad fenicia de Gadir, datada desde el año 800 a.C. hasta el 720 a.C. También hay restos de una ocupación romana entre la segunda mitad del siglo II a.C. y mediados del siglo II d.C. A esta última pertenece la cisterna, que luego fue trasladada y reubicada en el Parque Varela de la misma ciudad de Cádiz.
La cisterna aparece en el interior del aterrazamiento superior y se encuentra relacionada con las estructuras conservadas en esta terraza. A pesar de que no se pueda conocer con exactitud su funcionalidad, habría que interpretar el conjunto de las estructuras romanas del solar como un conjunto industrial centrado en la salazón de pescado y otras actividades derivadas.
La cisterna se compone de dos cámaras comunicadas entre sí por un arco de medio punto en perfecto estado de conservación, así como por otro destruido por las pantallas perimetrales de cimentación del solar. Se conservan los baquetones hidráulicos del fondo y el enfoscado original con el redondeo de las aristas de las esquinas. Los únicos elementos perdidos son las bóvedas derrumbadas en el interior a la altura de la imposta del arco.
Se trata de una construcción hidráulica singular por su tipología, puesto que no se conoce ninguna de estas características en la ciudad. La tipología mas común es la de cisterna geminada, cuyos depósitos de comunican por un arco en forma de mitra, de ahí la singularidad de utilizar los arcos de medio punto para separar las dos cámaras de la cisterna.