Pilón labrado en la roca caliza, situado a unos 250 m al SE del Cortijo de Zurraque.
Cumplían muy bien como receptáculos de agua para abrevar el ganado. También tenían una doble función, servían para echarle a los cochinos el suero de haber hecho los quesos. La gente que vivían en el campo tenían sus cochinas paridas y este suero era un alimento muy importante para la lactancia de estos animales.
La mayoría de estas pilas o pilones están aislados y dispersos por el monte o cercanos a antiguas fincas, casi todas abandonadas. Cuentan que algunos de estos pilones, labrados en la roca a base de cincel y martillo, formaban parte del pago por el arrendamiento de los pastos.