Desde la entrada al municipio de Beas de Guadix, se accede al río Alhama y se continúa por su margen izquierdo en dirección ascendente. Aproximadamente 1,5 km de distancia encontraremos, junto al río una pared rocosa, junto a la cual existe una balsa de riego que recoge las aguas de este manantial.
La balsa se encuentra completamente cubierta de anea, lo que junto con la abundancia de agua la ha convertido en refugio de patos y otras aves acuáticas. También hay peces y otros animales acuáticos.