A pie de la carretera El Coronil-Montellano, a la entrada de la finca La Foronguilla, se encuentra esta modesta fuente, en su origen caminera pues está en una antigua vía pecuaria hoy asfaltada. Aparece protegida por una alcubilla. De la caja parte una conducción de las aguas rebosantes.
En el entorno inmediato aparecen vestigios de ocupación romana, posiblemente vinculados a la existencia de esta fuente.
El agua le llegaba a través de una pequeña mina de captación que se interna en el cerro inmediato. Dado el reducido tamaño de la misma (impracticable para el hombre) suponemos que corresponde a una antigua zanja-trinchera cubierta tras su apertura.
Según la propiedad, aunque de caudales reducidos nunca se secaba, hasta que, hace unos 20 años, abrieron en su cercanía una zanja donde enterrar una conducción de fibra óptica. Desde entonces se seca con frecuencia, se supone por afectar la galería de captación.
Antaño, el edificio almacén existente era un ventorrillo a pie de la vereda de carne que se abastecía mediante conducción directa y también alimentaba una alberca y un abrevadero. Todo ello ha desaparecido.