Aunque lo conocido por todos es el Pilar de La Hidalga (ver ficha), realmente, si hubo un manantial de importancia en Ronda, entre otros, fue la Fuente de La Hidalga (no confundir con el pilar). Tal es así que, desde siglos atrás, y con varias reparaciones y variantes de trazado, se hizo un acueducto para llevar agua a Ronda desde este manantial, bastante documentado en varias publicaciones y trabajos a poco que busquemos en internet. Hoy todavía se pueden ver muchos de los restos del acueducto de esta fuente, desde la galería abovedada de ladrillos mamposteros de la captación, hasta restos de tuberías tanto de hierro como de barro, además de otros elementos como casetas de registro o arquerías (ver en otros puntos de interés, “Acueducto de La Hidalga”). Especialmente importante es la conservación de la “Fuente de los Ocho caños” (ver ficha), una de las fuentes que recibía las aguas del manantial, única que nos ha llegado en pie a nuestros días.
El pilar llegó después. Tras la captación y, por tanto, “secuestro” de las aguas de la fuente para el suministro de agua municipal, se decidió dejar una fuente con varias pilas en las cercanías, abastecida del manantial, para darle servicio a los propietarios de las tierras de cuyas aguas se surtían previamente.
Se accede por el llamado Camino de Lifa (camino de Ronda a Yunquera) hasta llegar a la cancela con el paso canadiense. Podremos pasar la cancela andando y, poco después, a la derecha, nos sale un camino que nos lleva al pilar de La Hidalga, unos 200 m más abajo. Junto al pilar podremos ver algunos restos de conducción cerámica embutida entre mortero. Seguimos andando algo más adelante, por la menos visible vereda al tener menor tránsito (los senderistas se quedan en el pilar) y, buscando el arroyo, llegaremos hasta las estructuras que se hicieron para captar las aguas del nacimiento, que es el caso que nos ocupa. Entre una higuera y las paredes de un muro de piedras, previo al abovedado mampostero que veremos en el suelo, localizaremos la portezuela, cerrada con candado, del manantial. Entre el pilar y la captación localizaremos restos de la conducción de hierro, posiblemente fechadas posteriormente a la construcción de la conducción cerámica y que, seguramente, sea por dónde le está llegando el agua al pilar, todavía (el pilar tiene una arqueta por encima con una tubería de buenas proporciones).