CATÁLOGO
Manantiales y Fuentes de Andalucía
Coordenadas UTM (ETRS89)
La balsa forma parte de un sistema hidráulico, sencillo pero eficiente, pergeñado en este barranco para aprovechar el agua de las surgencias que nacen algo más arriba de ella, así como de las escorrentías. Mediante un azud, el agua se derivaba a ambas márgenes, yendo, por la derecha, a la balsa de almacenamiento. desde la que sale una acequia que va regando las distintas paratas de olivos y otros frutales. Por el margen izquierdo, discurren varias acequias, a distinto nivel, que realizan la misma labor. De esta forma, el agua llegaba a las inmediaciones de la barriada de Fuente Galindo, en Ocaña, donde el barranco fluye hasta río Nacimiento. El acceso a la balsa se hace desde este punto, siguiendo el curso del barranco aguas arriba, por una estrecha vereda.
El agua llegaba a la balsa por un pequeño canal o atarjea, procedente del azud de tierra y ramas realizado en el barranco. La balsa, semi excavada en el terreno, es casi cuadrada, de 9 x 8,5 m, con una altura interior de algo más de dos metros, y una anchura del muro de unos 0,70 m. Está realizada en piedra y mortero de cal y enlucida con con este último material. En la esquina norte presenta un refuerzo posterior de piedra y barro. El agua cae por la esquina sur, saliendo por un sifón, practicado en el suelo, por la esquina norte. Éste se taponaba con un tronco redondo atascado con un saco. En este mismo, lado tiene tres escalones de piedra empotrados en el muro para acceder al fondo. También presenta un pequeño rebosadero en el muro este. La estructura se encuentra en aceptable estado de conservación, aunque ya no se utiliza.
Las acequias están excavadas en el terreno, a veces en la roca, presentando, en algunos casos, refuerzos de piedra, por lo escarpado del terreno.
Las paratas están realizadas con balates de piedra seca y tierra. Presentan caederos para que el agua bajase de unas a otras, también hechos de piedra, así como, en algunos casos, escalones de piedra, encajados en los balates, para acceder de una a otra.
No sabemos la época de construcción de la balsa y demás infraestructuras. Por los materiales con que está realizada la balsa, y por el tamaño de algunos troncos de olivo y almendro plantados en las paratas, quizás podríamos estar hablando del siglo XVII o XVIII, teniendo en cuenta que, tanto la balsa como las acequias y paratas se debían reparar cada cierto tiempo. El sistema estuvo en funcionamiento hasta las últimas décadas del siglo XX.
La realización y reparación periódica de este sistema hidráulico, sencillo y eficaz, permitió a los campesinos del lugar plantar árboles frutales, como olivos, higueras, granados y parras, con que complementar la agricultura de secano predominante en estos parajes.
Este curso de agua recibe en la zona el nombre de barranco de La Almagara, con el significado de cueva en árabe, es decir, barranco de la cueva. Existen cuevas, alguna de ellas aprovechada como vivienda en el lugar, por lo que consideramos que este sería la denominación correcta, y no la que consta en Google y en el Sistema Cartográfico de Andalucía. BIBLIOGRAFÍA. R. POCKLINGTON, 2016, Lexemas toponímicos andalusíes I, en Alhadra, Revista de la cultura andalusí, Vol. 2, p. 267, con otros ejemplos, como La Magara en Pechina, Almería, o La Almagara en Cortes y Graena, Granada.
Esta ficha tiene sólo carácter informativo y preliminar.
Se recuerda que los datos de partida han sido suministrados por personas físicas y están referidos a fechas concretas.
En cualquier caso, la información colgada en esta página web estará en permanente depuración, a través de las adiciones y modificaciones recibidas, y de las verificaciones y homogeneizaciones de criterio oportunas.
Surgencia de LA ALMAGARA
No se ha podido enviar el comentario. Inténtalo de nuevo.