Situado al sur de Ronda. El hammam o baño de Ronda -siglo XIII- XIV – obedece a la adaptación musulmana de las antiguas termas romanas. Consta de las mismas partes -sala fría, templada y caliente, hipocausto, caldera y sala de recepción- ,pero a diferencia de los romanos, en los que los baños se realizan por inmersión en grandes piscinas, los musulmanes son fundamentalmente baños de vapor, aunque cuenten en ocasiones con alguna pequeña alberca.
El arraigo de este tipo de establecimientos en la cultura islámica , y por ello, su proliferación tanto en el ámbito urbano como en el rural, es debido a la doble función del baño árabe como parte del ritual religioso, por un lado, y como foco de vida social por otro.
Su organización se basaba en dos pilares vitales, la captación de agua y su distribución interna. Para facilitar el acceso a la primera, se construye una noria, situada en el extremo más cercano a la confluencia del arroyo de las Culebras y del río Guadalevín .Desde allá el agua se conducía, a través de un pequeño acueducto, al primer habitáculo del baño, la leñera, en la que se encontraba la caldera así como un pequeño aljibe donde almacenar el agua antes de su distribución hasta la sala fría, situada en el lado opuesto de aquella y era así porque no podemos olvidar que al ser un baño de vapor, lo que se calentaba no era agua, sino aire, transmitiendo así calor por vía subterránea – por el hipocausto – a las salas calientes -junto a la leñera- y templada, ésta última de mayores proporciones . El vapor se conseguía arrojando cubos de agua sobre el suelo candente de la primera estancia , sirviendo el aljibe que mencionamos antes al mismo tiempo, como depósito desde el cual se llenarían los recipientes.
Por último, se encontraría la sala de ingreso al baño, punto de inicio y final del proceso de aseo, compuesta por habitaciones de servicio, tales como letrina o los vestuarios que se organizaban en torno a una pequeña alberca. (Información facilitada por www.turismoderonda.es).