Las Maquinillas (siglo XVII), constituyen un singular sistema hidráulico.
El agua traída por la acequia de Lízar se precipita en sucesivas cascadas desde los pies del Castillo de Lízar hasta el Ingenio (antigua fábrica de azúcar de caña) que se enclava en la parte más baja de la ladera. Lo hace a través de un complejo sistema de saltos de agua través de saetines (canales angostos) escalonados, denominados de Arriba o Nuestra Señora de los Dolores, de Enmedio o de la Esperanza y de Abajo o de San Sebastián situados todos ellos por encima del Ingenio.
A pesar de ser utilizadas actualmente como viviendas, su aspecto exterior se ha conservado bastante bien.
Las aguas eran desviadas hacia las ruedas de eje horizontal que impulsaban el sistema mecánico. Debido a que la campaña de la caña de azúcar era muy corta, estos ingenios hidráulicos eran empleados también durante el resto del año como molino harinero y como serrería.
Finalizado el siglo XVI, los Manrique de Lara, que poseían el Señorío de Frigiliana y sus tierras desde 1508, levantaron su casa solariega, conocida hoy como «El Ingenio» o Casa de los Condes. Este gran edificio, de estilo renacentista, ocupa una superficie de más de dos mil metros cuadrados, se construyó en parte con materiales procedentes del castillo de Lízar (árabe).
Aunque fue concebida en origen como casa solariega de los Manrique de Lara, posteriormente fue adaptada para la fabricación de azúcar de caña, de ahí su nombre de «Ingenio».
En la actualidad esta enorme mansión está destinada a la fabricación de miel de caña siendo la única en activo de Europa.