La fuente se ubica en un paraje de gran belleza, casi bucólica, cerca de la confluencia de los encajonados valles de los arroyos Alfaguara y de los Huertos; éste último ensancha algo su cauce a su paso por la zona, lo que permite la existencia de varias parcelas cultivadas. El punto de agua se encuentra entre las dos casas de aperos que allí existen y dispone de dos instalaciones: la superior es un arca rectangular en la que fluye el manantial, con un hilillo de agua muy fino. A varios metros de distancia, adosada a una pared de travertino hay una pileta a la que vierte una teja árabe.