Se encuentra al final de la calle Llanillo y donde comienza la calle Tejuela justo enfrente de la Iglesia de Consolación.
La fuente originaria de la Mora dependía del manantial que surge al pie del Cerro de las Cruces conocido como Venero de San Marcos.
Tras varias remodelaciones y traslados, la fuente se encontraba situada más arriba en los siglos XVI y XVII, y a partir del siglo XVIII ocupó el emplazamiento actual, dada la continua adaptación de la ciudad a las nuevas necesidades urbanísticas.
Hasta después de mediados del siglo XX el paseíllo de la Mora fue mercado de abastos. Hoy, sin embargo, su función es sólo recreativa y ornamental.