Fuente muy cerca de la Torre de las Siete Esquinas. Junto al camino 20, por lo tanto.
En el catastro de 1950 aparece como fuente, no aparece en ninguna otra documentación antigua. Por su forma de pila-lavadero parece claro que estaba ligada a las casas de mineros que hay junto a la torre.
Interesante por ser fuente-lavadero, no muy habitual.
Descripción de Serafín Parra Canalejo, erudito conocedor de las fuentes cordobesas, recogida en https://www.adesalambrar.com;
“Lo que es fuente y pila-lavadero, está justo debajo de lo que, hoy, es un cortijo en ruinas, ella también. Es del estilo de otras de la misma época, con borde de ladrillos vistos con forma. De ella parte un camino que aún está marcado en el terreno hacia de donde se surtía; un aljibe alargado, en forma de canal, de unos veinte metros de largo compartimentado. Recientemente le hicieron una costosísima obra para captar agua, un enorme bocado a la roca y, me imagino, una galería que es de donde sale el mencionado aljibe, no sirviendo de mucho pues, en las fechas que estamos, el caudal no da para llenar el segundo compartimiento, es decir no da agua por su pie al exterior, aunque hubiéramos de decir, en su favor, que el aljibe es grande. Los lugareños que la conocen la tienen como una fuente pobre. Está reseñada en el Catastrón núm.104 Hoja 1ª
Para acceder a la fuente partiremos de la Torre de las Siete Esquinas, pues son distintas las formas de llegar hasta la renombrada torre. Una vez allí, si miramos hacia el Norte, es decir, si nos ponemos de espalda a la ciudad y avanzamos un poco por el camino, podremos ver la fuente abandonada. Desde ella es muy fácil llegar al manantial aljibe pudiendo observar, a mitad de recorrido, el vado que le hacen al barranco que hay que atravesar para poder pasar por él en los días de lluvia.”