La importancia de este pozo fue enorme en el siglo XX. Por un lado, abastecía a las acequias asociadas al Cauce de San Indalecio, por lo que numerosísimos regantes se beneficiaban del mismo. Además contribuía al llenado de balsas de otras huertas situadas en la ciudad y no asociadas al Cauce de San Indalecio, como en los barrios de Las Chocillas y Loma de Acosta.
También empresas locales como las Minas de Gádor se beneficiaron de su agua. El abastecimiento urbano se vio cubierto, al menos para el Distrito 5 (Zona Ángeles, Plaza de toros,Araceli…), en una época de crecimiento de población y una falta de agua debido al mismo.
El pozo, de forma rectangular está cegado, de forma que es imposible acceder al agua. Por su forma es posible que anteriormente se extrayese el agua mediante una noria, aunque en los últimos tiempos se extraía con un motor junto al mismo en una caseta con forma de torreta. Actualmente, como se ha comentado, el pozo está cegado, abandonado y en muymal estado de conservación. Cerca del mismo existen numerosas escombreras.